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AzuaraLas suevitas de las estructuras de impacto españolas han sido halladas en dos situaciones de afloramiento: a. como las denominadas brechas basales en los cráteres de impacto gemelos de Azuara y Rubielos de la Cérida b. como grandes bloques presentes en canteras sitas en una megabrecha de la estructura de Rubielos de la Cérida. El término brecha basal hace referencia a su posición estratigráfica en la base de las capas no afectadas por la deformación de impacto (y post-Alpídicas). La brecha polimíctica y bastante heterogénea, presenta en algunos afloramientos más de 20 metros de espesor y puede ser observada en algunas partes de las estructuras de Azuara y Rubielos de la Cérida yaciendo de manera discordante sobre los materiales del Sistema Ibérico plegados por la orogenia alpina y los deformados por el impacto. Brecha basal (suevita) yaciendo de manera discordante sobre calizas del Jurásico que presentan un fuerte buzamiento. Levantamiento central en la estructura de Rubielos de la Cérida. Los componentes presentes en la textura soportada por la matriz de la brecha están formados por fragmentos mayoritariamente muy angulosos aunque también pueden observarse componentes bien redondeados procedentes de rocas del Paleozoico y del Mesozoico. A menudo muestran diversos bordes de reacción en contacto con la matriz. Son abundantes las generaciones de brechas (brechas dentro de brechas). Los clastos muy angulosos, especialmente los de fragmentos calizos sugieren un embutido (inmersión en el seno de una matriz) inmediato después de la brechación y mezcla de los componentes Paleozoicos y Mesozoicos. Las muestras de brecha se rompen en fragmentos alrededor de los bordes de los clastos debido a que la matriz es extremadamente dura y a una cementación excepcional. La matriz esta compuesta de calcita y (a partir de los análisis de fluorescencia de R-x) de más de un 10% de SIO2. Los análisis por difracción de R-x y la observación de láminas delgadas a gran aumento, no obstante, tan sólo permiten identificar ínfimas cantidades de cuarzo y silicatos (p.e., mica). La mayor proporción del contenido de SiO2 es de esperar que se halle en forma de fase amorfa finamente dispersa dentro de la matriz de la brecha. En algunos casos, no obstante, pueden ser observados finos fragmentos de vidrio (ver imagen de debajo) en secciones delgadas de la matriz de la brecha basal, y asumimos que la fase amorfa también es vidrio. Estas observaciones estarían de acuerdo con el modelo de Kieffer& Simonds (1980) que explica la ausencia obvia de capas de fundido de impacto en el interior y aledaños de cráteres excavados en objetivos sedimentarios. Estos autores concluyen que la gran cantidad de volátiles producidos por choque (a partir de la vaporización del agua contenida en los poros y por decarbonatación de las calizas) en objetivos sedimentarios, impide la formación de capas de fundido y, además, produce la dispersión del material fundido por choque. De manera regular, pueden observarse componentes de la brecha basal (ver las imágenes de arriba) que han sufrido una descomposición parcial o casi completa; este hecho está relacionado de manera obvia con la textura fluidal presente en la matriz de la brecha. Estas zonas fueron analizadas en detalle por Katschorek (1990), investigadora que pudo establecer la presencia de fundido carbonatado primario. Señalamos además que las secciones delgadas muestran efectos de metamorfismo de choque consistentes en PDFs y PFs en el cuarzo, así como cuarzo diapléctico. De este modo, la brecha basal consistente en una brecha polimíctica con componentes vítreos y fragmentos minerales que muestran rasgos de metamorfismo de choque, es una típica suevita o brecha suevítica. [top] |